viernes, 21 de abril de 2023

Tardes de mayo.


Per le strade di Pechino erano giorni di maggio
Tra noi si scherzava a raccogliere ortiche.
-Franco Battiato-

A Michel Feijoo, mi amigo desde siempre.


Quizá no sabíamos que éramos felices,
porque vivíamos ese instante de fulgor
justo antes de la felicidad
que cifrábamos en la llegada inminente
del verano y sus bendiciones.
Era lo que nos prometía
el reventón de primavera 
que era siempre mayo en Madrid.
¡Cómo nos entusiasmaba dar largas caminatas
desde barrios que descubríamos!
-colonizar lo llamábamos ¿te acuerdas?-
A veces desde Cuatro Caminos,
otras desde Plaza de Castilla 
o incluso
desde más allá,
pero siempre riendo, charlando 
y desdordando el camino de alegría.
Otras veces nuestro espacio era
el centro y sus aledaños;
Sol, Callao, la Gran Vía, la Zarzuela,
Recoletos, el Templo de Debod,
el viejo Madrid de los Austrias
o la calle Infantas, 
donde tu madre nos daba mil pesetas,
¡aquella fortuna!, para merendar
y tomar horchata en Candela.
¡Cuántas veces buscamos el fresco
en los pasillos de Espasa Calpe
ojeando libros de viajes 
que nos llevaban tan lejos!
Buceando en  ilustraciones
que alimentaban y disparaban
nuestra imaginación.
¿Recuerdas aquella tarde de confidencias
en el Parque del Retiro
con Mari Cruz y su amiga Pilar...?
¡Cuántas veces bosquejamos
camino de regreso a Oporto
planes abstractos y vagos
para un futuro que parecía
mucho más lejano que el verano en ciernes!

Y claro que sabíamos que éramos felices.
Por eso volvíamos siempre
a nuestro querido barrio,
siempre riendo, charlando 
y desbordando el camino de alegría.



 ©® Enrique R. del Portal, 2023

miércoles, 19 de abril de 2023

Después.


¿Cuándo pasó
que tus caricias son cicatrices?

¿Ya no conjugas
la última frase que me dijiste?

¿Cuándo los besos, 
sólo una  trampa que me tendiste?

¿Soy este fango?
¿Este recuerdo átono y triste?

¿Cuándo las citas
se convirtieron en perseguirte?

¿O acaso soy
sólo ese algo que ya no existe?

¿Cuándo olvidarte?
¿Cuándo que vuelvas? ¡Cuándo morirme!



 ©® Enrique R. del Portal, 2023

domingo, 16 de abril de 2023

Añejo


Hoy hasta el rubor sabe a recuerdos;
a tus miradas secretas, a tus adioses,
a saber que no daremos más besos
ni colmaremos la sed de nuestras noches.
No me acostumbro a este metal seco,
a esta boca con regusto a sabor de bronce;
y es que es ácimo el eco de tus reproches;
es amargo el sabor del dolor añejo.



 ©® Enrique R. del Portal, 2023

jueves, 13 de abril de 2023

Calcitrantes e inevitables.


No tenían linde;
eran del priner colono
que se atreviese a llegar
y poner su enseña como bandera.
No tenían final,
calcitrantes e inevitables. 
¡cómo amé y cómo extraño tus caderas! 



 ©® Enrique R. del Portal, 2023.

viernes, 31 de marzo de 2023

Hubiera podido ser yo.


“Al ver que no sonaba el teléfono 
supe de inmediato que eras tú “

- Dorothy Parker-

Hubiera podido ser yo 
el que abriese las esclusas
de tus sueños húmedos 
para regar los secanos y el esparto
de la madrugada.
El que esperase impaciente,
en el andén del deseo,
el momento justo de los aullidos
y de cruzar con los tuyos mis dedos.
Hubiera podido atender
eternamente el buzón de recuerdos,
y estar recibiendo llamadas
de alguien cuya voz (asombrosamente)
me recordase a la tuya.
No habría puesto objeción 
a compartir los hijos que no tengo
y, perezoso pero feliz,
ir a buscarlos a la puerta del futuro
mientras tu aguardabas en otra estación,
en otra vida y otro tiempo.
Hubiera podido ser yo
el que llevase el duelo de tu ida
y celebrase el regreso cotidiano.
Pero aquí estoy, deslumbrado,
en esta esquina de la noche
en la que sé que nunca volveremos 
a vivir ni ser 
aquellos que nunca fuimos,
y aquello que nunca fue.


©® Enrique R. del Portal, 2023

miércoles, 22 de marzo de 2023

Y por qué escribo


Quizá porque, a veces,
demasiadas,
me importa más lo escrito
que lo vivido.
Igual porque los recuerdos
son más una fantasía
de lo que hubiera querido
que un registro fiel
de lo sucedido.
Probablemente porque
traducirme en palabras 
es la más extraña forma, 
y más dulce a la vez, 
de sentirme vivo.



 ©® Enrique R. del Portal, 2023

lunes, 13 de marzo de 2023

Literalmente y en espíritu.


Y me perdí,
literalmente y en espíritu.
Por un momento no supe donde estaba,
tú ya descansabas en el aprisco de sábanas;
yo no encontraba el camino de vuelta a mi habitación
y ya casi había desaparecido el de regreso a casa,
la otra casa,
la otra ciudad,
la otra vida.
Desde entonces
el pivote de mi corazón quedó varado en esta nada
a veces plácida y a veces turbulenta.
Sólo recuerdo aquel cruce.
Parar un instante bajo la lluvia, tan torrencial,
que desdibujaba los adoquines de la calle,
y con los ojos cerrados empaparme de aquella duda,
de aquel mar en suspensión y caída.
Ya no había motivo para correr.
el pasado era hojarasca y limo,
el presente demasiado permeable
y el futuro ¡ay, el futuro...! posiblemente esperando
en forma de rincón donde protegerme del aguacero
o de amable toalla tibia y seca.
Pero no me guarecí;
abracé la lluvia y me ofrecí al sacrificio.
Y aquí estoy deshecho, esparcido, disuelto.
Perdido
literalmente y en espíritu.


 ©® Enrique R. del Portal, 2023

Ráfaga de palabras II.

Contento de este nuevo poemita, micropoema #60,  publicado por Diversidad Literaria, en la selección "Rafaga de palabras II", que ...