En el espacio, la ausencia de partículas para la transferencia de calor por conducción y convección, combinada con la capacidad de la radiación para transferir energía, puede llevar a situaciones donde un cuerpo esté incandescente por dentro y helado por fuera.
Por eso
pudiste ver en el fondo de mis ojos
una marea de hielo, mientras me devoraba el fuego.
Por eso
ardió el aliento que dejé sobre tu pecho
aunque ya se había congelado el tiempo.
Por eso
sigo sintiendo frío al verte.
Por eso este escalofrío.
este deseo,
este duelo.
©® Enrique R. del Portal. 2025.
No hay comentarios:
Publicar un comentario