sábado, 3 de mayo de 2025

Micropoema #10 (revisitado)


Este se acabó
que tramitamos en apenas
diez minutos.
Este parasiempre
que mantuvimos una décima
de segundo.
Este despertarme
sin ser él, sin ser yo,
sin ser tuyo.
Este ¿dónde estás?
este no hay pasado, no hay hoy,
no hay futuro.
Este que me muero sin ti,
este ayuno.
 
 
©® Enrique R. del Portal. 2019-2025

miércoles, 22 de enero de 2025

Sería.


De proseguir el protocolo de la despedida,
sería con la excusa que haga llevadero 
el momento de la disculpa.
Deshaciendo el nudo de la cinta que envuelve, 
con tanta delicadeza, 
las correspondencia olvidada.
Buscando el acento preciso de la palabra justa
que haga irrelevante el resto del diccionario.
Seleccionando las intenciones más allá del tacto 
para no herirnos de nuevo 
en esta liturgia de carnívoros.

De elegir una frase que resuma esta partida
sería, seguramente, grave y trascendente,
como el lado más oscuro de mis atardeceres.

Un poco de otoño, 
quizá entre paréntesis, 
para subrayar la torpeza romántica 
qué brota a borbotones y sin sentido
explicando que quise menos de lo queria
y creí querer más de lo que podía.

De corregir algo de este tiempo malherido
sería la insistencia que tuve de dejar en suspenso
tu inquietud y tu deseo.
La claridad que no escuché en las voces
del canto de la tripulación,
que me encadenaba más a los mástiles 
que el propio eco embriagador de la quimera.
O los pasos dados en falso, 
atreviéndome a penas a pisar el borde mojado 
por la espuma del extraño mar
que ahora observo, enajenado, 
desde la distancia de este secano.


©® Enrique R. del Portal, 2025.

lunes, 9 de septiembre de 2024

Cine Imperial

 


A veces sucedía la magia, y mis padres decidían regalarme una tarde fuera de casa, de merendola y sesión de cine. Pudo ser el día de la fotografia. 

Aún recuerdo el vestíbulo del cine Imperial, aquel pequeño tramo de escaleras que eran la promesa de que me acercaba al mayor disfrute que podía tener, el mayor gozo en el que ya estaba...

Sobre las puertas de entrada, según salías, podías ver el cartel de las próximas proyecciones,  como una promesa de un nuevo sueño que se haría realidad muy pronto. Como olvidar aquellas películas de Disney, Robin Hood, Los Rescatadores, El Abismo Negro, Los Tres Caballeros, o como reza en la marquesina de la fotografía, La Isla del Fin del Mundo.

Al día siguiente, la emoción se convertía en juegos con los compañeros del colegio, o tomaba cuerpo en un incomparable espacio, como “el redondel”, un viejo alcorque que había (todavía está…) en el patio de la casa de mis padres en Castro de Oro, y donde compartía con Pablo, con Michel y con Toñete aquellas primeras impresiones que tenían más que ver con la imaginación infantil que con la experiencia cinematográfica.

Lo que nos parecía imposible sucedió: la programación infantil del cine Imperial dio paso a una más comercial y standard terminando la década de los setenta y empezando la siguiente. Y un poco más tarde, apenas lo que duraba el intermedio entre los cortos y la película, el cine desapareció engullido por los comercios de la Gran Vía. Ojalá se hubiera convertido en un teatro…

Hoy en día es una enorme tienda de ropa de baja calidad donde las muchachas compran camisetas de Los Ramones sin saber quiénes son.  A veces, en los vestidores se escuchan ecos, como fantasmas sonoros del pasado, proyecciones suspendidas en el ambiente, de vikingos, de astronautas, de intrépidos ratones o de astutos ladrones de buen corazón, que si alguna de esas muchachas llega a escuchar jamás reconocerá y confundirá con el estruendo del ambiente, ya que nunca han visto alguna de aquellas películas que entretuvieron nuestra niñez.  




jueves, 5 de septiembre de 2024

Astronauta


This is Major Tom to Ground Control
I’m feeling very still
And I think my spaceship knows wich way to go
Tell my wife I love her very much
She knows.

Space Oddity - David Bowie-



Cuenta las estrellas que te rodean,
haz un catálogo que te acompañe 
en la fría quietud de este este espacio, 
este breve, enorme espacio y paradójico 
que nos enlaza.
Dispón de los útiles que faciliten 
la partida, la vuelta al inicio,
y mantén el vuelo rasante, silencioso,
después de la cuenta atrás que nunca acabe.
Respira, y reza al dios en el que no crees
para que perdone las culpas que no tienes. 
Ruega porque tu piel sea el traje estanco
que te proteja de la intemperie del vacío,
porque este lugar es ajeno a tu naturaleza
y hostil a tus sentimientos.


©® Enrique R. del Portal, 2024.

Tercera antología de poesía hispanoamericana contemporánea.


Estoy muy contento de anunciar que la editorial @chiadobooks_es ha contado con mi poema "Diacrítica" para formar parte de la tercera antología de poesía iberoamericana contemporánea.
Pronto tendremos más detalles de la presentación y de cómo adquirír el libro.



martes, 20 de agosto de 2024

Pero lucía.


Hace pocas noches amanecía 
en medio de la madrugada.
Las estrellas se convertian en verdades,
las verdades en mentiras;
un sol luminoso al otro lado de las palabras
que no vi pero sentía
que no dejó rastro de alba
ni secó la ralentada,
que no me dejó sombra de duda en la piel
pero lucía.


©® Enrique R. del Portal, 2024.

domingo, 4 de agosto de 2024

El nudo que nos ata.


Déjame que no te crea
cuando dices que ya no hay nada,
déjame que lo ponga en cuarentena
con todos los adioses
que precedieron a este adiós,
y con todos los dolores
que sirvieron de anestesia
a la llegada de este dolor.
Déjame que te recuerde
que tú llamaste después de cortar las líneas,
después de atrancar las ventanas
y de obstruir las cerraduras.
Que tú no esperaste apenas
a que acabase la madrugada
para repetir la llamada
aún antes de que llegase el alba.
Déjame que sostenga
con mis manos desnudas
tu pura contradicción
Que la ame y la proteja,
que la envuelva en la sonrisa
de una sentencia frívola
y la adopte como propia
hasta entender tus estampidas.
Déjame que no te crea
cuando dices que ya no hay nada
porque sé que ese vacío
es el nudo que nos ata.


©® Enrique R. del Portal, 2024.

Al pan bread y al vino wine.

Escribí este texto hace más de diez años, cuando todavía no éramos la tercera capital del mundo de producción de teatro musical, pero lejos ...