viernes, 16 de enero de 2026

Que te vas

Dispón los objetos cotidianos  a conciencia,
una brizna de laca sobrevolando tu ausencia,
mientras tu corazón se vuelve esmeralda, 
que te vas.

Déjame un guardapelo aunque vacío,
que nadie extrañe tu cuidado y tu esmero,
una mano en la espalda mientras me atusas,
que te quiero.

Deja las horquillas en equilibrio,
comparte la última sonrisa que se refleja,
no mires atrás, ni esperes. Ya.
Que te vas.


©® Enrique R. del Portal, 2025


viernes, 2 de enero de 2026

Micropoema #42

Nunca fui más feliz
que en aquel instante
justo antes de ser feliz.


©® Enrique R. del Portal, 2018-2025

viernes, 26 de diciembre de 2025

Tragedias poéticas X.

La editorial Diversidad Literaria ha incluido mi poema “ Micropoema #74” en la décima selección de Tragedias Poéticas. 

“ Ya nada me salvaría de ti,
ya ni tú…”

Podéis encontrar el libro aquí: Enlace a tienda.

©® Enrique R. del Portal, 2025

miércoles, 10 de diciembre de 2025

Micropoema #88

Ya te conozco;
diga lo que diga
y piense lo que piense
el maldito horóscopo.


©® Enrique R. del Portal, 2025

miércoles, 5 de noviembre de 2025

Micropoema #87

Tu último truco fue tan sutil
como dudar de que habías existido.
Un subterfugio tan letal
que me hizo olvidarme de mi mismo.


©® Enrique R. del Portal, 2025

miércoles, 24 de septiembre de 2025

BCN Ciudad

Hoy llueve y aquí
hay cien rincones tuyos.
Algunos tienen nombre,
otros son sólo desagües
por los que, rápido, 
se me van las culpas
y se aplaca el hambre,
que no es hambre, ansia,
quizá incluso decadencia.
¿Escuchas ese rumor?
es el registro del sonido del mar
que grabé la noche
que perdí la cabeza
en su humedad.
Hoy, ahora y aquí,
en el mismo centro
del lugar donde estuvo
el centro de tu corazón,
tu corazón pintado,
verde,
de tiempo descontado.
En el mismo escaparate
donde expongo el mío,
tan extraño y descolorido
que apenas ya late. 

©® Enrique R. del Portal. 2018-2025.






























domingo, 14 de septiembre de 2025

Astronomía

En el espacio, la ausencia de partículas para la transferencia de calor por conducción y convección, combinada con la capacidad de la radiación para transferir energía, puede llevar a situaciones donde un cuerpo esté incandescente por dentro y helado por fuera.


Por eso 
pudiste ver en el fondo de mis ojos 
una marea de hielo, mientras me devoraba el fuego.
Por eso
ardió el aliento que dejé sobre tu pecho
aunque ya se había congelado el tiempo.
Por eso 
sigo sintiendo frío al verte.
Por eso este escalofrío.
este deseo,
este duelo.

©® Enrique R. del Portal. 2025.

Al pan bread y al vino wine.

Escribí este texto hace más de diez años, cuando todavía no éramos la tercera capital del mundo de producción de teatro musical, pero lejos ...